Estás en primero de carrera y no sabes si estás estudiando lo correcto, lo que realmente quieres. ¡Normal!, y más aun teniendo en cuenta que coincide con la etapa de búsqueda de identidad. Actualmente, se escoge qué quieres estudiar para tu futuro con tan sólo 18 años. Además, se puede observar la gran variedad de carreras que existen a día de hoy, dando lugar a muchas opciones. Por eso, muchas veces la elección es llevada a cabo por consejos de personas con más experiencia, por las salidas que tiene cada carrera, o incluso por descarte y no tanto por lo que verdaderamente te gusta a ti.
También es habitual que ya en los primeros exámenes de la universidad puedan aparecer estas dudas sobre la elección. Además, estos exámenes pueden venir acompañados a su vez de notas mucho más inferiores con respecto a las adquiridas en el instituto, hecho que refuerza las dudas. Aunque esto realmente se debe a que el nivel de dificultad es mucho mayor y no necesariamente porque te hayas confundido de decisión. Ten en cuenta que el estudio requiere una exigencia superior a la habitual. Es normal, es una primera toma de contacto con la carrera y con las exigencias de cada profesor. A partir de estos primeros exámenes se puede ir mejorando, al ir adaptándote poco a poco, conociendo el funcionamiento de cada asignatura y profesor.
En ocasiones podemos ver que este primer año de universidad viene cargado de expectativas. Éstas no siempre se ajustan a la realidad, sino una idealización de lo que es la carrera. Esto puede darse porque las asignaturas son muy generales y se tiende a pensar que no son útiles para lo que quieres hacer en un futuro. Esta sensación suele ir desapareciendo según van avanzando los años de la carrera, donde las asignaturas comienzan a ser más específicas. Esto permite que estés en contacto con lo que te gusta y por lo tanto haya una mayor motivación en el estudio.
Sin embargo, las personas que no sienten que lo que están estudiando es lo que realmente quieren, experimentan frustración, miedo, inseguridad y baja motivación. E incluso mucha preocupación orientada al futuro, inseguridad frente a si la próxima elección será la correcta, miedo a decepcionar… Sobre todo, miedo a la posible reacción de los más cercanos.
Cómo entendemos que puede resultar complicado sentirse perdido, desde Psicontigo queremos proporcionarte ciertas pautas a la hora de plantearte el cambio:
- Conecta contigo. Piensa en la elección dejándote aconsejar, pero escuchando qué es lo que a ti te gusta hacer, qué se te da bien. Con qué te identificas como persona. Debes permitirte escoger en base a tus gustos. En muchas ocasiones hay personas que no identifican que es lo que le gusta. No tienen una vocación. Piensa en tus valores, qué cosas son importantes para ti y qué carreras pueden estar relacionadas con ello.
- Vocación o salidas laborales. En muchas situaciones los estudiantes llegan a elegir la carrera por sus salidas laborales y no porque realmente les atraiga o les guste. Esto puede llevar al alumno a querer abandonar la carrera. Por ello en este cambio de carrera es importante tener en cuenta, no solo las salidas laborales, si no también tus gustos. ¿Te ves dedicándote a ello los próximos 40 años de tu vida?
- Infórmate. Actualmente contamos con una gran variedad de carreras. Muchas de ellas no son tan conocidas, se tratan de nuevos estudios. Probablemente esta variedad de carreras y estudios te permita encontrar algo acorde a tus gustos y tus valores. Es importante dedicarle tiempo a informarte sobre las diferentes opciones que tienes para elegir por gusto y no por descarte. Conocer las diferentes opciones que existen, te va a permitir que tengas una visión más flexible y amplia, evitando escoger qué estudiar en base a lo que consideras que “tienes que” o lo que se espera de ti que hagas.
- Piensa en el futuro. Muchas veces la desmotivación de la carrera viene dada por las propias asignaturas que hay en ellas. Por el gran esfuerzo que requiere estudiarla o las cosas que tienes que renunciar por sacarla. ¿Estudiar dicha carrera te acerca a tus objetivos, lo que es importante para ti y lo que te llena? Pensar a largo plazo te puede permitir ver si la decisión que estás tomando es adecuada. Puede que a corto plazo te esté generando malestar estudiar, pero esto te permite obtener una recompensa a largo plazo. Por eso es importante estar comprometido con lo que sí te va a llenar en un futuro aunque a corto plazo te cueste.