La gran pérdida animal y cómo elaborarla

Quizás muchos de vosotros hayáis experimentado la pérdida de un ser querido. De un familiar, de un amigo… Cuando perdemos a una persona que queremos solemos recibir el apoyo de nuestro entorno, acompañado de diversos rituales que nos permiten despedirnos de dicha persona. Cuando esto ocurre pasamos por un proceso que nos permite encajar todo el dolor de la pérdida, elaboramos un duelo. 

Perder a alguien que queremos es uno de los dolores más grandes que podemos experimentar. Pero no sólo aparece al perder a una persona importante, si no que cuando perdemos a nuestras mascotas también experimentamos dicho dolor. No obstante, podemos vivenciar algunas diferencias. 

El duelo por nuestras mascotas puede venir acompañado de mucha incomprensión, de mucho silencio. No todo nuestro entorno ha vivido lo que es tener una mascota y, por lo tanto, no han vivido todo el amor depositado y recibido por parte de esa mascota. 

Muchas de las mascotas nos permiten recibir un amor incondicional, tanto en nuestros días buenos como en nuestros días malos. Nos acompañan en el bienestar, en el juego, en el aburrimiento, en los momentos donde necesitas sentir cariño y no sabemos cómo pedirlo, a la hora de comer, en los momentos de soledad y tristeza. El sentimiento de vacío que dejan al irse puede resultar tan grande como el de una persona. Esto puede explicarse por todo lo que proyectamos y depositamos en ellos. 

La expresión emocional con los animales puede resultar más fácil que con las personas. Te ayuda a no sentir vergüenza, a no sentirte juzgado, ni tan vulnerable, ya que has podido experimentar cómo día tras día se ha mantenido a tu lado. Has podido compartir tu lado más positivo, haciendo cosas que a ambos os gustaban, sintiendo el amor al llegar a casa y el cariño tras un mal día en el trabajo o estudiando. Comprobando que da igual cómo te muestres que recibirías su amor como el día anterior y como lo recibirías al día siguiente. Esto nos permite mostrarnos tal y como somos con ellos, sin miedo al rechazo o a sentirnos pequeños. 

Asimismo, las mascotas pueden llegar a desarrollar un importante rol de unión familiar. Mediante el que permiten que los miembros de la familia dediquen tiempo juntos a realizar actividades que giran en torno al cuidado de la mascota. Cuando la mascota fallece puede sentirse el vacío de dichos momentos, echándola de menos a ella, pero también a la falta de momentos de unión en la familia. 

Por lo tanto, podemos apreciar el vínculo tan grande y fuerte que se lleva a cabo con las mascotas. Todo el amor que nos permiten depositar en ellos, pero también el amor recibido y el acompañamiento en las diferentes etapas vividas con ella. Así como la alegría y unión familiar que ha podido aportar en casa. Por ello es importante que pueda elaborarse adecuadamente el duelo de su muerte

¿CÓMO ELABORAR EL DUELO POR TÚ MASCOTA?

  • Expresa la necesidad del duelo con los demás.

Al inicio, hablaba de la dificultad de expresar estos sentimientos abiertamente de cara a nuestra sociedad. Evitando expresar tus necesidades de compartir el dolor experimentado o de llorar con los demás. Esto nos dificulta encajar la pérdida. 

  • Acepta que es válido lo que sientes y permítete expresar tu dolor.

En este proceso de elaboración de la pérdida, podemos experimentar sentimientos de enfado por vivir como injusto el momento de su muerte, tristeza o incluso culpa. La culpa puede venir derivada del sentimiento de responsabilidad con el animal, ya que se trata de una relación en la que él depende de tus cuidados. O culpa por experimentar mismo dolor ante su pérdida frente a la de otro ser querido. Estos sentimientos son normales en estas situaciones, tienes derecho a sentirlos y a experimentarlos. Te mereces poder abrirte y apoyarte en tu entorno. Quizás la primera vez que lo verbalices sientas vergüenza, pero te invito a que te permitas poner palabras, llorar y expresar cómo te estas sintiendo. 

  • Elabora algún rito funerario que te permita despedirte de tu mascota

A diferencia de otros duelos, el duelo por mascota suele carecer rituales funerarios. Estos ritos nos permiten despedirnos de la persona, dando un último adiós. Cuando nuestras mascotas fallecen podemos tener la sensación de no habernos podido despedir de ellas adecuadamente. Elaborar algún acto de despedida como decir algunas palabras dedicadas al animal, ir juntos a un sitio donde le gustase pasear, plantar una planta con sus cenizas… va a permitir que puedas realizar un acto de cierre. Juntos habéis experimentado todos los buenos momentos de su vida y os merecéis despediros de una manera llena de amor y acompañados de vuestros seres queridos. 

  • Reconstrucción del día a día sin la mascota. 

Tras la muerte de la mascota encontraras muchos momentos del día en los que sientas el vacío, tanto por los cuidados que ya no tendrás que dedicarle como los momentos de amor y juego que tenías con ella. Te harás consciente de lo presente que estaba en tu rutina diaria. Construye poco a poco una nueva rutina permitiéndote echarle de menos en esta. 

  • Aprender a relacionarte con el recuerdo de tu mascota. 

Durante el proceso de duelo irás atravesando diferentes fases con respecto al recuerdo tu mascota. En un primer lugar, experimentarás dolor y tristeza al recordarlo. Pero cuando el duelo esté elaborado podrás conectar con el recuerdo desde el cariño y el amor vivido. Para que esto cambie es necesario que puedas hablar abiertamente de tu mascota, de las cosas que te gustaban de ella y las que no tanto. Que expreses como te sientes al hablar de ella y recordarla. Poco a poco irás encontrando otro lugar dentro de ti donde depositar ese amor vivido y cambiando la manera de relacionarte con dichos recuerdos. 

El duelo por una mascota es muy doloroso por el amor hacia su ser y por todas las carencias que dejan abiertas dentro de uno. Puede resultar complicado elaborar el duelo y enfrentarte a las distintas heridas cubiertas hasta el momento por el amor recibido de la mascota. Por ello desde aquí queremos ofrecerte nuestra ayuda para que si sientes dificultad a la hora de elaborar la pérdida puedas recibir en terapia las herramientas que te permitan encajarla adecuadamente.