Se acercan las vacaciones… ¿Cómo facilitar una buena convivencia con mi familia política?

Comienza agosto, y con ello la llegada de las deseadas vacaciones de muchos de nosotros. Después de varios meses de trabajo y rutina, la mente nos va pidiendo descanso y desconexión. Disfrutar de la playa o la naturaleza, ver amigos que hace tiempo que no veías, una buena comida, pasar tiempo con tu familia… o con la de tu pareja se convierten en necesidades imprescindibles.

En sesión, he podido observar como en numerosas ocasiones el hecho de compartir vacaciones con la familia de la pareja puede convertirse en un estresor. Las costumbres y normas de cada casa son únicas. Durante estos días pueden agobiarte las diferencias con su familia, la falta de intimidad o el miedo a tener que ceder en todo. 

Es importante aprender a convivir con la familia política, para ello puedes apoyarte en las siguientes pautas:

  • Hablar con tu pareja previamente al viaje. Debido a que puede ser una situación que genere estrés, os facilitará a ti y a tu pareja que compartáis qué cosas son importantes para ambos llevar a cabo durante estas vacaciones. De este modo tu pareja sabrá que necesitas y podrá facilitar que te sientas bien. En ese momento hay que reforzar los intentos de tu pareja por llevar a cabo lo que para ti es importante. 
  • Encontrar espacios y momentos de intimidad con la pareja a lo largo de estos días. Realizar actividades que os permitan ventilar emocionalmente. Por ejemplo: poder dar un paseo juntos, compartir que tal habéis pasado el día antes ir a dormir, realizar algún deporte… A veces puede resultar complicado encontrar estos momentos de intimidad. En este caso, os puede ayudar mostraros pequeños detalles mediante gestos de amor que os hagan sentir conectados: miradas cómplices, tener en cuenta la opinión del otro, una caricia… 
  • Empatizar con la pareja y su familia.  Ponerte en su lugar y entender como te gustaría que se comportarse él/ella con tu familia. Entender que al igual que tu te estás adaptando a ellos; su familia atraviesa el mismo proceso, adaptándose a la situación de que tú compartas esos días con ellos. Como comentaba al principio, es importante entender al otro desde las posibles diferencias que podamos tener en la convivencia. Cuanto más conozcas la familia, sus costumbres y formas de ser, más fácil es saber qué vas a experimentar esos días; y por lo tanto mentalizarte y aumentar la flexibilidad. 
  • Buscar puntos en común puede facilitar la vivencia de las vacaciones. Pídele a tu pareja que comparta contigo cosas que le guste a su familia y buscar ese punto en el que podáis compartir momentos. Mostrar interés por cosas que sabes que para ellos son importantes o divertidas puede ser un buen método para tener una conversación más fluida y sume experiencias positivas junto a ellos. 

 

  • Ser tú mismo. Cuando vamos a un sitio nuevo o coincidimos con personas que son importantes para la pareja podemos sentir la necesidad de aprobación de los demás. Esto puede llevarte a querer mostrarte como piensas que ellos quieren que seas y no como realmente eres tú. Para establecer una relación sana con ellos debe haber respeto mutuo y cuanto más te muestres acorde a ti mismo, mayor seguridad sentirás al compartir tiempo con ellos. 

 

  • Establecer límites. A pesar de flexibilizar y mostrar respeto por sus normas, costumbres y manera de ser, es importante que te escuches y detectes cuáles son tus límites y qué actitudes vas a permitir y cuáles no. Es necesario que cuides tu bienestar psicológico. Cuando la intensidad de malestar producido por la actitud de otro es grande debemos marcar el límite. En este caso puedes comunicarte de manera asertiva, en la que empatizando con el otro defiendes tus necesidades y cómo te has sentido, con el fin de buscar una alternativa para que en el futuro no se repita esa situación. 

CONCLUSIÓN

Si vas a compartir tus vacaciones con la familia de tu pareja, es necesario que puedas anticipar las cosas que son importantes para ti y qué te preocupa para poder disfrutar de esos días. Trabajar el equilibrio y el punto medio entre entender que estás con su familia (empatizando y flexibilizando con las diferencias en relación a la tuya) y escucharte y respetarte poniendo límites al mismo tiempo. 

Te animamos a comunicar las diferencias y disfrutar del aquí y el ahora. Te mereces poder desconectar en estas vacaciones y si se trabaja la relación con su familia puede desarrollarse un vínculo muy bonito e importante. Ya que tiene gran impacto positivo en la pareja. 

No obstante, no siempre es fácil poner estos límites o ser flexible con las diferencias que puedas encontrar en tu familia política. En ese caso, te invitamos a trabajar en terapia herramientas para poder afrontar esta situación de una manera adecuada que no afecte negativamente a tu relación.