Love bombing

El Love bombing es una técnica muy sutil por la cual uno de los integrantes de una relación manipula y controla al otro. Esta manipulación es llevada a cabo mediante el empleo de halagos y atenciones continuas. Suelen ser expresiones excesivas y prematuras de amor. Tras un tiempo en la relación, la persona que ha sido constantemente halagada se da cuenta de que estas muestras de amor no surgen de manera genuina. De modo que el manipulador comienza a mostrar actitudes más controladoras y obsesivas, llevando en su extremo a ejercer maltrato sobre la pareja.

Esta técnica suele ser empleada por personas que necesitan del otro para sentirse bien. Lo que le lleva a establecer vínculos mediante la dependencia, tratando que la otra persona también se enganche y sienta que le necesita. Son personas que vinculan desde sus propias carencias personales e inseguridades.

Cada persona tiene una capacidad de implicación diferente a la hora de vincular con el otro. Por eso cada relación tiene un ritmo propio, siendo unas relaciones más aceleradas que otras. Sin embargo, love bombing no es amor ya que no fluye de una manera natural y mutua. Nos encontramos con que dicha técnica se realiza con el fin de que la otra persona sienta la necesidad de esos halagos y constantes muestras de amor. Llegando a un punto donde la relación se basa en la dependencia, ganándose así el manipulador un poder sobre la otra persona. Por lo tanto, no se trata de una relación simétrica, ya que la persona que ejerce love bombing se convierte en el dueño de la relación. 

¿Cómo puedo identificarlo?

Es probable que te preguntes cómo es posible identificar dicho fenómeno, ya que frecuentemente los principios de una relación están cargados de ilusión y muchas expectativas. Te hace sentir como que todo es tan maravilloso que pasa desapercibido.  

Señales que pueden ayudar a identificarlo son:

– Sentir que la relación evoluciona a intensidades diferentes. Hay una gran diferencia en cómo uno de los dos pretende ir de manera mucho más acelerada que el otro. Se crea una sensación de falsa implicación en la que el love bomber demanda mucho más de lo esperable.

– Se deposita una confianza desmesurada para el tiempo que lleva la relación. Una confianza que no se ha desarrollado de manera natural y que aún no ha habido tiempo objetivo para que se forje. Puede querer dar grandes pasos en la relación cuando aún no os conocéis lo suficiente. Por ejemplo, querer presentar a la familia de una manera apresurada. 

– Se producen muestras de amor de manera excesiva. Cuando la relación acaba de empezar, puedes apreciar que la otra persona realiza muestras de amor que conllevan un gran coste, y que no son esperables al tiempo que lleváis conociéndoos. Por eso se vive como algo muy excesivo. Por ejemplo, regalos con un gran valor sentimental al poco de conoceros. 

– Empiezan a aparecer conductas de control que aparecen de manera muy sutil. Tratando de controlar las interacciones con los demás y que se genere una necesidad hacia su persona, vinculando desde la dependencia y el miedo al abandono, y no desde el amor. Por ejemplo, queriendo estar presente en todas sus relaciones, haciendo sentir culpable al otro por quedar con otras personas distintas al love bomber…

– Una vez conseguido el objetivo de dependencia y enganche por parte de la persona love bomber, se produce una reducción drástica de las muestras de cariño hasta dar lugar a una ruptura, donde suele terminar bloqueando a la víctima. 

¿Qué fases tiene?

Normalmente este tipo de técnica pasa por tres fases. Es importante conocerlas y estar alerta para cuando no te sientas bien al inicio de una relación, puedas identificar si se está empleando dicha técnica contigo.

  1. Fase de idealización: tras constantes muestras de amor la victima pasa a idealizar al otro, ya que le hace sentir de una manera especial y única. Suele aparecer el sentimiento de no merecer dichas muestras de amor.
  2. Fase de castigo o desaprobación: comienza a comportarse de manera muy distinta en la que el control toma protagonismo. Cada vez que siente que te sales de su control aparece su desaprobación haciéndote sentir culpable. Produciendo consecuencias en el otro como, por ejemplo: baja autoestima; aumento de malestar y culpa; y perdida de independencia.
  3. Fase de descarte: las personas que han sido manipuladas desde el love bombing se aíslan de sus amistades con tal de satisfacer las necesidades del manipulador debido al sentimiento de culpa que ha generado en ella. Es en este momento en el que la persona que ha ejercido la técnica rompe con la relación desapareciendo y ejerciendo ghosting (enlace directo al otro artículo de psicontigo).

Un momento…¿Y si soy yo quien lo estoy ejerciendo?

A través de determinados estudios se ha podido observar que las personas que ejercen esta técnica no saben construir vínculos de una manera sana. Suelen tener tendencias narcisistas y apego inseguro, produciéndose en ellos una falta de confianza en uno mismo y en los demás. Esto les lleva a vincular con la otra persona tratándola como si fuese un objeto del que puede conseguir un beneficio y sobre el cual ejercer control. 

Hay que tener en cuenta que estos procesos son inconscientes y que en la mayoría de los casos, el love bamber no lo practica de manera voluntaria ni con intención de dañar a la otra persona. Por lo que se puede observar que la persona que lo ejerce es alguien también dañado. 

Además de ser conscientes para protegernos de que alguien emplee love bombing con nosotros, os animamos a miraros y analizar la manera en la que vinculáis cuando conocéis a alguien. Si desde un inicio somos conscientes de este tipo de comportamientos se podrá aprender a construir relaciones desde el amor y no desde la carencia. Asimismo, debemos concienciarnos en tener responsabilidad afectiva con los demás, trabajando en uno mismo para evitar dañar a nuestro entorno con nuestras heridas.

En terapia puede trabajarse posiciones. Desde el proceso de salir de este tipo de relaciones como víctima, tanto como para curar aquellas heridas y carencias que llevan a ejercer estas técnicas a la hora de relacionarte con alguien nuevo. La terapia puede ayudarte a ser consciente de dichos comportamientos y no reproducir los mismos patrones, curando estas heridas para poder entablar futuras relaciones de una manera mucho más sana.